La alta relojería en el 2026 sigue demostrando que la innovación puede tomar muchas formas. Materiales de vanguardia, reinterpretaciones del legado, color y artesanía se encuentran en cuatro piezas que destacan dentro de la curaduría de Joyería Bazzi 1960.
H. Moser & Cie.: Arquitectura en movimiento
El Streamliner Tourbillon Skeleton Ceramic lleva la estética contemporánea de H. Moser & Cie. a una nueva dimensión. Por primera vez, la colección incorpora una caja y brazalete integrados en cerámica gris antracita, combinando ligereza, resistencia y una presencia sofisticada.
Su calibre de manufactura HMC 814, visible a través de una arquitectura esqueletizada, pone el tourbillon en el centro de la experiencia. Una pieza para coleccionistas que buscan innovación técnica sin renunciar al carácter independiente de la maison.



Tudor: el regreso de un nombre legendario
Tudor Monarch recupera un nombre del pasado para reinterpretarlo desde una perspectiva contemporánea. Su propuesta combina códigos históricos con una ejecución moderna, demostrando cómo la tradición puede convertirse en punto de partida para crear algo completamente actual.
Bvlgari: el azul conquista al Octo Finissimo
El Octo Finissimo vuelve a sorprender con una interpretación en azul que lleva su reconocida estética ultradelgada hacia una expresión más audaz. El resultado mantiene la sofisticación arquitectónica característica de Bvlgari, demostrando que en la alta relojería la innovación también puede encontrarse en el color.



Franck Muller: una explosión de color y artesanía
El Cintrée Curvex Color Medley transforma la esfera en una composición vibrante inspirada en la armonía de un medley musical. Cada numeral está pintado a mano, haciendo de cada pieza una expresión única del savoir-faire artesanal. Su icónica caja Cintrée Curvex está elaborada en un bloque sólido de oro rosa de 18K, mientras que el fondo abierto permite apreciar la complejidad mecánica de su interior.
La colección se presenta en distintas variaciones de color luminoso, reforzando el carácter artístico que distingue a Franck Muller.



Cuatro maisons, cuatro lenguajes y una misma búsqueda: llevar la alta relojería más allá de lo convencional. Una selección que reafirma la visión de Joyería Bazzi 1960 de reunir piezas donde innovación, tradición y creatividad encuentran nuevas formas de expresión.
